Los pasados de mis vidas anteriores,
me han llenado de pesadillas,
¿He de saber decirme que no?
Ni siquiera puedo decirme que si.
La culpa de cosas que no hice o no imaginé,
ha ido fracturando mi corazón.
Siempre pensé ser quien quedaría al final,
solo y de pie frente al ocaso,
pero terminé siendo quien cayó a mitad de camino,
sin alma, al amanecer.
Mi pecho es un reactor nuclear,
fisurado y golpeado,
no puedo quererte sin quemarte,
me vuelvo veneno, me vuelvo peligro,
mi toque tóxico solo puede lastimarte.
Ansiedad y angustia dicen ser mis amigos,
pero son quienes mas me golpean,
siento que contamino tu mar,
ese mar que muerto y sucio estuvo,
que tanto tiempo te costó limpiar.
Mis abrazos rotos sólo pueden laserarte,
no es mi culpa quizás,
o tal vez sí,
sólo sé que tengo miedo,
de fundirte en uno de ellos,
y no encontrarte nunca más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario